¿Quién ama más: el hombre o la mujer?
Amor, ciencia y contradicción
Hablar del amor siempre ha sido territorio del arte, la poesía y la intuición. Pero en los últimos años, la ciencia decidió meterse en ese terreno emocionalmente peligroso y tratar de responder una pregunta tan antigua como las relaciones mismas: ¿quién ama más, el hombre o la mujer?
Detrás de los versos y las canciones, de los “te amo” y los “te extraño”, hay un entramado biológico, psicológico y cultural que moldea la forma en que hombres y mujeres sienten, expresan y viven el amor. Y lo que se ha descubierto no siempre coincide con lo que creemos.
El cerebro del amor
Un estudio publicado en The Journal of Social and Personal Relationships descubrió que los hombres, en promedio, se enamoran más rápido que las mujeres. De hecho, suelen decir “te amo” primero, y lo hacen alrededor de un mes antes que ellas.
La explicación no es puramente romántica: los investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania sostienen que el cerebro masculino libera dopamina y oxitocina más rápidamente en las etapas iniciales de atracción, lo que genera una sensación intensa de apego. En otras palabras, el hombre puede enamorarse más rápido… pero eso no siempre significa que ame más profundamente.
Por otro lado, el cerebro femenino está programado para procesar las emociones con mayor intensidad y detalle. Estudios de la Universidad de Cambridge han demostrado que las mujeres tienen más conexiones entre los hemisferios cerebrales, lo que les permite combinar emoción y razonamiento con mayor equilibrio. Por eso, antes de entregarse al amor, suelen analizar más factores: compatibilidad, estabilidad emocional y, sobre todo, seguridad.
Amor y biología: lo que el cuerpo dice
Desde la neuroquímica hasta la evolución, el amor también tiene una función biológica. La oxitocina, conocida como “la hormona del amor”, se libera en ambos géneros durante el contacto físico y emocional. Pero las mujeres tienden a mantener niveles más altos por más tiempo, lo que explica su mayor vínculo emocional y empatía en las relaciones a largo plazo.
Un estudio del Kinsey Institute señaló que las mujeres experimentan una mayor liberación de oxitocina después del contacto prolongado o los abrazos, mientras que en los hombres el pico de esta hormona suele depender más del contacto sexual.
En cambio, los hombres muestran niveles más altos de vasopresina, una hormona vinculada con la protección y el apego territorial. En términos biológicos, el hombre tiende a expresar el amor a través del cuidado y la acción, mientras que la mujer lo hace mediante la conexión emocional y la comunicación.
El amor según la psicología
Robert Sternberg, uno de los psicólogos más reconocidos en el estudio del amor, propuso la Teoría Triangular, que define al amor como la combinación de intimidad, pasión y compromiso.
Según sus investigaciones, las mujeres tienden a priorizar la intimidad (conexión emocional), mientras que los hombres suelen enfocarse más en la pasión (atracción física) en las primeras etapas. Sin embargo, a medida que la relación madura, las diferencias se reducen.
Un estudio de la Universidad de Harvard encontró que, en relaciones estables de más de cinco años, los hombres reportan niveles de amor igual o superiores a los de sus parejas femeninas. Esto sugiere que, aunque el hombre puede tardar en construir intimidad, cuando lo hace, su apego es fuerte y duradero.
Cultura y aprendizaje emocional
No podemos ignorar el peso de la cultura. Durante siglos, a las mujeres se les ha permitido expresar sus emociones abiertamente, mientras que a los hombres se les enseñó a reprimirlas o canalizarlas a través de la acción.
Un informe de la American Psychological Association concluyó que los hombres sienten emociones igual de intensas que las mujeres, pero son menos propensos a expresarlas verbalmente. Es decir, no es que amen menos, sino que su forma de demostrarlo ha sido moldeada por la educación emocional que recibieron.
En cambio, las mujeres han desarrollado una mayor inteligencia emocional, no por naturaleza, sino por práctica social. Han aprendido a escuchar, interpretar señales y conectar emocionalmente de manera más profunda.
El amor en números
Los datos también hablan. Según un estudio de la Universidad de Chapman (EE.UU.) realizado sobre más de 25.000 personas, los hombres son más propensos a enamorarse primero, pero también más propensos a sufrir rupturas profundas.
Por otro lado, investigaciones del Pew Research Center muestran que las mujeres tienden a mantener vínculos afectivos más amplios (familia, amistades, comunidad), lo que les permite sobrellevar mejor las pérdidas amorosas.
Los hombres, en cambio, suelen concentrar su afecto en pocas relaciones cercanas, especialmente su pareja. Por eso, cuando esa relación se rompe, el impacto emocional es mayor.
¿Entonces quién ama más?
Si medimos el amor por su intensidad inicial, los estudios dirían que los hombres.
Si lo medimos por su profundidad emocional y sostenibilidad en el tiempo, las mujeres suelen llevar ventaja.
Pero según una revisión de más de 40 estudios realizada por la psicóloga Bianca Acevedo, de la Universidad de California, ambos géneros sienten amor con la misma intensidad, aunque lo expresan y procesan de forma distinta.
El hombre ama actuando.
La mujer ama sintiendo.
Y ambos aman, aunque en lenguajes diferentes.
Si hay un “ganador” en esta historia, tal vez no sea un género, sino la capacidad de amar genuinamente y con conciencia. Porque, como escribió Erich Fromm en El arte de amar, “amar no es un sentimiento, sino un acto de voluntad”.
Y en eso, tanto hombres como mujeres están llamados a empatar.
LO MÁS VISTO
- ¿Quién ama más: el hombre o la mujer?
- OpenAI suma a Broadcom como aliado tecnológico para el desarrollo de chips de inteligencia artificial
- Este médico haitiano levantó un imperio de 6.000 millones creando una empresa dedicada al desarrollo de fármacos para la depresión y el alzhéimer
- Charlie Hunnam se sumerge en la oscuridad de Ed Gein: el regreso triunfal del actor de Hijos de la anarquía
- Elon Musk se convierte en el primer hombre en la historia en alcanzar los 500 mil millones de dólares en patrimonio




